Todos los asistentes a los juegos Olímpicos de Pekín que se celebran este verano se pueden encontrar con una sorpresa, ya que incluyen un pequeño chip RFID donde se incluye toda la información del asistente, como número de pasaporte, domicilio, número de teléfono, etc…
Según el gobierno chino, esto es una medida para evitar las falsificaciones de las entradas y tener más controlado a todos los asistentes, pero plantea algunas alarmas de privacidad.
Al ser chips RFID, las personas que no sean funcionarios de los juegos Olímpicos podrían tener acceso a estos datos, incluso de una manera inalámbrica, pediéndose hacer con los datos personales de cualquier asistente… además este método puede hacer que se formen grandes colas en los eventos, ya que tendrán que escanear billete por billete.
Pero ya sabemos como es China, y no creemos que estos dos inconvenientes sean excusa suficiente para que quiten este método, incluso para un evento que es internacional.